WASHINGTON. - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su antecesor George W. Bush encabezaron los homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York , bajo estrictas medidas de seguridad que incluyeron miles de policías, fracotiradores y vidrios blindados en el escenario principal.

"Como lo demostramos nuevamente este fin de semana, permanecemos vigilantes. Haremos todo cuanto esté en nuestro poder para proteger a nuestro pueblo", subrayó y agregó: "Una década después del 11/9, está claro para todo el mundo que los terroristas que nos atacaron en esa mañana de septiembre no tuvieron éxito por el carácter de nuestro pueblo, la resistencia de nuestra nación y la resistencia de nuestros valores".

Según reveló Josh Earnest, uno de los voceros de la Casa Blanca, Obama se confesó "impresionado" y "particularmente conmovido" por la lectura de los nombres de los alrededor de 3000 víctimas mortales de los atentados contras las torres y el Pentágono.

Earnest dijo además que Obama eligió pronunciar el Salmo 46 de la Biblia, el que dice "Dios es nuestro refugio y fortaleza" porque lo consideró "particularmente apropiado" para la ocasión.

Obama participó del comienzo del acto en el Ground Zero y ahora ya se encuentra en Pensilvania, en camino a Shanksville, el lugar donde cayó el cuarto avión secuestrado por extremistas islámicos hace diez años.