La palabra RADAR significa "Radio Detection and Ranging". Son sistemas de teledetección activos con sensores que trabajan en la región de las microondas del espectro electromagnético. Su función se basa en la emisión de una señal propia, que posteriormente recogen a partir de su refracción. Todos los radares meteorológicos trabajan con longitudes de onda muy corta porque su finalidad es ser reflejada en gotas muy pequeñas y las partículas de hielo que podemos encontrar en el aire. Existe un tipo específico de radar llamado "Doppler", que no solamente detecta la existencia de pequeñas partículas, sino que también puede determinar su velocidad radial de movimiento.
Con los satélites se mide radiación y con los radares reflectividad (energía que recogemos una vez reflejada) y a partir de estos vamos a intentar deducir parámetros como la intensidad de la lluvia, su desplazamiento y el tipo de precipitación. Existen 3 tipos de radares según el tipo de longitud de onda que utilizan. De este modo tenemos los de banda S, C y X. El primero es el mejor y el más caro, pero el X es el más barato y que da problemas como por ejemplo, no es utilizable a una distancia mayor de 60 Km. Los tipos de imágenes que podemos obtener son muy variadas, las más usuales son: CAPPI (corte a una altura determinada), PPI (imagen sucia recibida), RHI (corte vertical), MAX, TOPS, VIL...
En el momento de hacer una interpretación de una imagen de radar se deben seguir más o menos estos 3 pasos:
- Distinguir entre lo que es y no es precipitación.
- Identificar los tipos básicos de estructuras precipitantes.
- Analizar las características.