Los satélites meteorológicos son elementos de teledetección pasivos. Los sensores situados en los satélites se llaman radiómetros y están fabricados para detectar radiación electromagnética en las bandas de la luz visible y la Infrarroja que es el tipo de radiación natural emitida por la Tierra. La detección del vapor de agua se utiliza también en los satélites geostacionarios.
Todos los satélites pueden ser geostacionarios (METEOSAT) o polares (NOAA), pero operativamente se utilizan más los primeros.